La asociación nació para dar respuesta a una serie de importantes carencias en materia de accionariado y gobierno corporativo en las compañías cotizada, donde los accionistas minoritarios tienen la representación de los votos que les otorga la ley, pero no una voz efectiva para participar en la gestión, toma de decisiones y demás aspectos de la vida empresarial.

Para lograr sus objetivos esta asociación promueve canales de comunicación entre pequeños accionistas y las empresas cotizadas, lo que favorece el asesoramiento entre los minoritarios, mejora su coordinación y los resultados de sus actuaciones. Además, defiende ante las autoridades y la comunidad inversora los intereses de este colectivo, para lo cual mantiene contactos con las instituciones competentes (Gobierno, Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores...).

AEMEC en el ámbito internacional

Además, con el fin de defender los intereses de sus asociados desde un ámbito internacional, AEMEC forma parte activa de Euroshareholders que engloba y representa a las distintas asociaciones de accionistas minoritarios de la Unión Europea.

AEMEC trabaja en coordinación con 29 asociaciones de accionistas nacionales en Europa, así como con otras cinco asociaciones de países que no son miembros de la UE, y también hace suyo los objetivos de potenciar la participación de sus representados en las actividades y tomas de decisiones de las compañías, garantizar la igualdad de trato entre éstos, apoyar la armonización entre países de cuestiones clave para el accionista y elevar al ámbito europeo los asuntos de gobierno corporativo.

La realidad del accionista minoritario

La normativa actual se centra en proteger a los accionistas como inversores, bajo las premisas de defender la libertad y la confianza del mercado, a fin de que las empresas puedan acceder a esta imprescindible vía de financiación para desarrollar su actividad empresarial y acometer nuevos proyectos. Por ello, una de las reivindicaciones que los accionistas minoritarios presentan a la CNMV y al banco de España es que vigile las exigencias impuestas a las empresas cotizadas para que se cumpla la normativa vigente

Con este espíritu de protección se desarrolló la normativa europea sobre el Mercado de Instrumentos Financieros (MIFID), aprobada poco después del estallido de la crisis financiera internacional y bajo cuyo paraguas el pequeño inversor está más protegido.

La Ley Antiblindaje: mayor control para los grandes accionistas

Una de las amenazas más importantes ha surgido recientemente con una enmienda (número 105) al Proyecto de Ley de modificación de la Ley 19/1988 de Auditoría de Cuentas presentada por el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados, la cual pretende eliminar las limitaciones que actualmente tienen determinadas compañías sobre los derechos políticos de sus accionistas, independientemente del capital social con que cuentan. Actualmente se encuentra en fase de debate para su posterior aprobación. El Gobierno defiende esta "Enmienda Antiblindaje" con el argumento de que se eliminan los instrumentos antiblindaje de los directivos y, al mismo tiempo, protege a los accionistas minoritarios.

Sin embargo, los pequeños inversores ya han mostrado su desacuerdo con estos argumentos, ya que consideran que esta enmienda permitirá que los grandes accionistas se hagan con el control efectivo de la compañía cotizada sin necesidad de llegar al mínimo que le obligue a lanzar una OPA -del 30%, de acuerdo con la Ley de OPAs-. De hecho, los minoritarios abogan porque se mantenga el texto actual, pero con la modificación de que los límites de voto desaparezcan cuando se haya presentado una OPA por la totalidad del capital y si se alcanza una participación mayoritaria.

El fenómeno NEM

Los NEM (Núcleo Estable de Minoritarios, por sus siglas) son grupos integrados por accionistas minoritarios de una empresa para defender de forma colectiva sus intereses y hablar bajo una sola voz. Se trata de un tipo de agrupaciones que se constituyen para una compañía concreta en un momento puntual en el que, generalmente, determinados movimientos corporativos perjudican de forma más o menos grave los intereses de los accionistas.