Esta decisión, como bien ha dicho el propio Javier Cremades, no es una decisión del  alto Tribunal Supremo, sino del propio régimen, el cual ha decidido reformar el estatuto penitenciario.

Aunque aún no le hayan dado la libertad  a Leopoldo López, ya se encuentra reunido con su mujer y con sus hijas en casa, donde va a seguir luchando por los derechos civiles, políticos y humanos de Venezuela.