La firma de abogados Cremades & Calvo-Sotelo, que integra un equipo multidisciplinar con amplios conocimientos en el campo de la asesoría legal, lleva años prestando servicios a sus clientes en el campo de la Propiedad Intelectual e Industrial.
El derecho de entretenimiento y medios es un mercado que no tiene límites en su desarrollo ya que se encuentra en una situación de cambios y desafíos importantes dónde se hace cada vez más necesario el asesoramiento legal a las empresas del sector audiovisual y a particulares.
Cremades & Calvo-Sotelo aspira a que el departamento se convierta en campo de referencia especializado en el asesoramiento legal del entretenimiento con el objetivo de generar una perspectiva de crecimiento importante en los próximos años prestando servicios tanto a nivel nacional como internacional.
La firma cuenta con el bagaje de llevar años organizando en colaboración con el Consejo General del Notariado el Master en Negocio y Derecho de las Telecomunicaciones, Internet y Audiovisual, siendo este curso la XVII Promoción además de haber escrito numerosos manuales y artículos especializados en esta área.
El Responsable de la coordinación y dirección del departamento, Rafael Juristo Contreras, Socio del despacho, acredita una profunda experiencia en el campo de la Propiedad Intelectual con una especialización en el sector del Derecho del Entretenimiento.
Desde el año 2005, Cremades & Calvo-Sotelo preside el club “Málaga Valley e-27”, siendo unas de las iniciativas de mayor visión y ambición del sector de las telecomunicaciones, en el que se integran más de 40 Presidentes de multinacionales tecnológicas que han decidido bajo la presidencia de la firma, impulsar la creación de la mayor zona tecnológica en la ciudad malagueña, destacando la presencia de numerosas empresas relacionadas con el sector de Telecomunicaciones.
Desde el año 2009, Cremades & Calvo-Sotelo lleva la secretaría general de la Asociación Española de Nuevos Operadores Móviles (AENOM) con el objeto de representar, gestionar y defender los intereses y derechos de sus miembros como Operadores Móviles Virtuales (OMV) habilitados para prestar servicios de telecomunicaciones electrónicas móviles.
