La desafección de los ciudadanos hacia la clase política, la fatiga con el sistema democrático y la desconexión con las instituciones y quienes las representan son causa y síntoma de la crisis general que atraviesa el Estado de Derecho en la mayoría de las democracias.

En un mundo donde el acceso a la verdad es tan complicado y la polarización es tan alta, es difícil encontrar personas que encarnen las bondades, hace unas décadas tan evidentes, del Estado de Derecho y el espíritu de la democracia. Existieron esos líderes, como Adenauer, Schuman, De Gasperi, Willy Brandt, Ronald Reagan o JFK, pero hoy quedan muy pocos.

Italia, afortunadamente, tiene un Presidente que es un orgullo para una amplia parte de la sociedad. Sergio Mattarella encarna ejemplarmente los valores de la República y de la Constitución italiana de 1947. El pueblo le respeta, le admira, le quiere. Es una persona que contribuye eficazmente a que millones de ciudadanos sientan orgullo por su país, por su Derecho y por sus instituciones.

Además, Mattarella no es un líder político al uso. Su identidad es la de un profesor de Derecho Constitucional y un juez constitucional, que solo entró en política después de que su hermano fuese asesinado por la mafia en Sicilia.

Su vocación de servicio público, su carácter discreto y respetuoso, su integridad y su potencia intelectual hacen de él un referente mundial del Estado de Derecho y de la democracia.

Por eso le vamos a entregar, en Tirana, el 5 de mayo de 2027, en el acto central del World Law Congress, el Premio Mundial de la Paz y de la Libertad, un galardón concedido por la Asociación Mundial de Juristas a estadistas que han sido especialmente eficaces en la defensa de la paz a través del Derecho.

También somos muchos los no italianos que sentimos orgullo por este defensor del imperio de la ley.

El pasado 15 de septiembre, el Presidente Mattarella recibió al Board de la World Jurist Association, que entrega el premio, y de la World Law Foundation, que organiza el World Law Congress, en el Quirinale, hoy sede de la Presidencia de Italia.

El antaño palacio de los Papas probablemente sea el palacio más impresionante y cultural e históricamente más representativo del mundo.

Aquí, las palabras que le dirigí y en las que trato de explicar por qué elegimos al Presidente Mattarella como modelo de inspiración para todos los juristas del mundo que trabajan por un mundo gobernado por las leyes y no por la fuerza.

 

Javier Cremades, Presidente de la World Jurist Association

De acuerdo